En SUD Renovables estamos orgullosos de haber participado en la construcción del parque solar más grande de la provincia de Girona. La planta está situada junto al centro de producción de LC Paper en Besalú/Beuda.
LC Paper 1881 es una empresa de la Garrotxa dedicada a la fabricación de papel tisú y papel kraft, con más de 140 años de historia. En los últimos años ha centrado su estrategia en la sostenibilidad, tanto en materia de eficiencia energética como en la reducción del consumo de agua, de las emisiones de CO₂ y de la generación de residuos.
4,3 MWp de potencia y 7.000 paneles solares
Con una potencia de 4,3 MWp y casi 7.000 paneles solares, esta planta fotovoltaica generará energía verde de proximidad que permitirá reducir de manera significativa la dependencia de la red eléctrica y asegurar un suministro estable en un sector tan electrointensivo como el papelero. Gracias al parque, cada año se evitarán más de 1.600 toneladas de CO₂, el equivalente a plantar más de 27.000 árboles.
Un proyecto con visión compartida
Este proyecto es también el resultado de una visión compartida. LC Paper lleva décadas apostando por la sostenibilidad y la descarbonización de sus procesos productivos. Con este parque fotovoltaico da un paso más en un camino iniciado hace treinta años. A su lado, Volta Solar ha liderado el desarrollo y en SUD Renovables hemos aportado el conocimiento técnico y la instalación de la planta, cumpliendo plazos muy ajustados y asegurando un resultado de excelencia.
10 años de trabas administrativas superadas
Cabe destacar que el éxito no ha sido inmediato. LC Paper ha tenido que superar más de diez años de trabas administrativas antes de poder conectar este parque solar. Por ello, la inauguración —con la presencia de la consellera Sílvia Paneque— tiene también un fuerte componente simbólico. Es la prueba de que, a pesar de las dificultades, la transición energética industrial es posible y necesaria.
Hacia un modelo 100% renovable
Para nosotros, este proyecto es mucho más que una instalación solar. Es un ejemplo del camino que la industria catalana debe emprender: producir de manera más limpia, eficiente y competitiva. Proyectos como este deberían dejar de ser excepcionales y convertirse en la nueva normalidad si queremos alcanzar el objetivo de un modelo energético 100% renovable.