La semana pasada hicimos una visita a las obras de nuestra nueva nave industrial en Avinyó, y todo va viento en popa. Los exteriores están ya casi acabados, y ahora los trabajos se centran en los interiores. La sede se compone de dos naves adosadas: una de ellas totalmente diáfana, que servirá de zona de taller, almacén y operaciones varias, y otra con diferentes niveles. En la parcela hay espacio para ampliar con una tercera nave en el futuro. En la segunda mitad encontramos tanto laboratorios para pruebas más detallistas, como vestuarios completos con duchas, recepción, y oficinas dos pisos. En el nivel superior, junto a la zona de despachos más grande, se ha diseñado una gran terraza, así como de diversas salas de reuniones y comunes (cocina, comedor, etc). Y como nos dedicamos a la energía solar sobre cubiertas, se ha habilitado un acceso al tejado principal, sobre el que instalaremos un laboratorio de pruebas de diferentes tecnologías fotovoltaicas y en el aparcamiento habilitaremos una pérgola fotovoltaica.

La nave está además acristalada en toda su parte norte, para tener luz todo el día sin que el sol moleste. Hemos instalado diferentes sistemas de eficiencia energética: vidrios con tecnología fotovoltaica adosada en una parte de la fachada, aparcamiento con pérgola fotovoltaica y cargadores para vehículos eléctricos,… ¡Empieza el futuro!