El libro “La Tercera Revolución Industrial” es el mejor antidepresivo para todos aquellos que hace años que trabajamos o reivindicamos las energías renovables en este país. Ahora estamos atónitos ante la política de desguace de un sector que por un período brevísimo (en 2008) había sido un referente en todo el mundo. Los gobiernos de Madrid (primer Zapatero y entonces Rajoy), totalmente cómplices con el oligopolio energético contaminante, decidieron abortar en seco el crecimiento y la expansión de las energías renovables en España. Estamos deprimidos, y con razón. Pero también tenemos muchos motivos para la esperanza, y para seguir luchando. Esto es lo que explica este libro.
 Jeremy Rifkin es asesor de la UE y de varios jefes de de Estado de todo el mundo. También asesora ayuntamientos, donde explica lo expuesto en este libro: la Tercera Revolución Industrial (TRI), sus pilares fundamentales y cómo llevarlos a cabo. Hay un momento del libro en que Jeremy Rifkin conversación con Aurora Geis, la responsable de la empresa muncipal de generación y distribución de electricidad de la ciudad norteamericana de San Antonio (Texas). Era el 2008 y el Aurora era una entusiasta de lo que había explicado Rifkin sobre la TRI, pero veía que su equipo no estaba convencido y era escéptico. Rifkin le propuso:
“Aurora, tengo una idea. Déjame que te muesta el futuro. La Tercera Revolución Industrial ya existe. Diles a los Miembros de ti consejo de administración que preparan sobre pasaporte y sus maletas y que reservan Unos pocos días en super agenda para volar a España, donde mi director de actividades para Europa las acompañará y las guiará en una gira por el país. Allí conocía a Ejecutivos de las más destacadas Compañías de la TRI, visitan instalaciones punteras de energía solar y eólica, recorrerán edificios de cero Emisiones y parques tecnológicos de la TRI “.
Sí, señoras y señores: entonces éramos todo un referente! También explica cómo después Zapatero cambió drásticamente esta política. Rajoy ha seguido la misma política anti-renovables. Y así nos va, que cuando vamos a la feria de referencia del sector (como la ‘Intersolar’ de Munich) y nos preguntan de qué país somos y les dices que de España, no pueden evitar poner cara de compasión, darte palmaditas en la espalda y decirte “me sabe muy mal”.
Pero Jeremy Rifkin te coge del brazo y te dice: ven, levanta la cabeza, y vamos allá arriba de aquella montaña, desde donde verás tu sector a nivel global, en todo el mundo. Y entonces ves las cosas en su contexto, espacial y temporal. Y ves que la situación actual no es más que una tormenta que atraviesa el barco, y que la superaremos. Para que la TRI es inevitable, y el camino que tenemos que seguir, a pesar de la resistencia de unos pocos poderosos.
La Primera Revolución Industrial estalló en el siglo XIX, con el carbón como principal fuente de energía. La Segunda Revolución Industrial se produjo en el siglo XX, con el petróleo como principal fuente de energial. Y el siglo XXI está llamado a ser el de la Tercera Revolución Industrial, con las energías renovables como principal motor. Los motivos que están provocando esto son varios, pero principalmente dos: un primer motivo económico. La escasez cada vez mayor de los combustibles fósiles en cuanto incrementar el precio, lo que provoca también el encarecimiento de los alimentos (que necesitan maquinaria pesada movida con gasolina), el transporte y muchos otros materiales y componentes que dependen directamente del petróleo.
El segundo motivo es el cambio climático: sólo dejando de quemar combustibles fósiles podremos reducir la emisión de los gases contaminantes que lo provocan. Y las energías renovables permitirán por un lado ser un motor económico de creación de puestos de trabajo, y por otro permitirá sustituir el parque actual de generación de energía contaminante.
 Y no sólo habla de las energías renovables, también de cómo internet y las tecnologías de la información están cambiando nuestro mundo y el sistema productivo. Como desde la base (él lo llama el “poder lateral”), nos estamos organizando y colaborando, en una economía más distribuida. Habla de educación, de cambiar el sistema educativo para que nos haga ser una sociedad distribuida y colaborativa, más imaginativa y dinámica, y no simples trabajadores que recibimos instrucciones de nuestra cabeza.
En definitiva, que tenemos mucho trabajo por delante. Toda una revolución! Y podemos participar de muchas maneras: con nuestro voto en aquellos partidos que la prediquen, o con simples gestos como: cambiando de comercializadora (ahora tenemos alternativas, com SomEnergia, Holaluz o Goiener), comprando productos locales, instalando paneles solares para autoconsumo, o plantando un huerto en el patio o balcón de nuestra casa.
Hasta la vista,