Artículo publicado en el número 15 de la revista Ambiental del Colegio de Ambientólogos de Cataluña (COAMB)

 

“Ya estoy aquí!”, Decía el Presidente Tarradellas en 1977.
Pues lo mismo podemos decir del autoconsumo eléctrico. Ya está aquí desde hace
unos meses. El autoconsumo es una realidad que seguro cambiará
radicalmente el modelo energético actual. Y es una realidad, muy a pesar
los políticos que nos gobiernan desde Madrid, personas que están
demostrando una descarada complicidad con las grandes eléctricas
(El oligopolio) y tratan de evitar, tanto como pueden, que el autoconsumo
extienda. Pero es inevitable, y sus intentos de frenar este
proceso son tan inútiles como querer poner puertas al camp.El modelo energético actual es un modelo centralizado en el que predominan
las grandes centrales de generación mediante energías convencionales, con
una extensa red de distribución para hacer llegar la energía a los
consumidores. Los problemas que se derivan del funcionamiento de estas
grandes centrales son evidentes: emiten una gran cantidad de gases
contaminantes y causantes del efecto invernadero en el caso de las centrales
de gas y carbón; y conllevan un riesgo evidente de accidentes y de acumulación
de residuos radiactivos en el caso de las centrales nucleares. También es un
sistema ineficiente, que supone pérdidas considerables de energía en su
transporte por las líneas de alta tensión.

El autoconsumo permitirá cambiar este modelo energético por uno que
apueste por la producción descentralizada mediante pequeñas
instalaciones de energías renovables en los mismos puntos de consumo
(Viviendas, polígonos industriales, hoteles, centros comerciales …). los
consumidores podemos ser también activos en la generación y la gestión
energética. Y no hablemos del futuro. No es como la eterna promesa de la
fusión nuclear. Es una realidad. Ya se están haciendo (y legalizando) muchas
instalaciones solares para el autoconsumo. La bajada que han
experimentado los precios de los paneles solares en los últimos años (-80% en 5
años!) y el aumento del precio de la luz (+ 70% en 5 años!) son hechos que
no sólo han propiciado que la fotovoltaica deje de necesitar las
primas sino que, además, han contribuido a la superación del punto llamado
“Grid-Parity” (paridad de la red): ya es más económico generar
la electricidad con paneles solares que comprarla a la red eléctrica.
Por eso, desde hace unos meses proliferan los kits y las instalaciones
fotovoltaicas para el autoconsumo.

Pero el poderoso lobby energético (el oligopolio) tiene completamente
dominada la clase política gobernante (las vergonzosas puertas giratorias
lo evidencian). Pretenden evitar este cambio protegiendo las grandes
centrales de generación, haciendo creer a la gente que son imprescindibles. no
quieren cambiar el modelo energético actual porque saben que sus
privilegios peligran. Por ello han conseguido que en la última reforma
energética se plantee un nuevo impuesto para el autoconsumo ( “peaje de
apoyo “). Lo justifican diciendo que los autoconsumidors deben
contribuir también a los costes del sistema eléctrico. Es un hecho absurdo y
inédito en el mundo. Es como si nos cobraran por los tomates que cultivamos al
nuestro balcón para poder mantener el sistema de supermercados. Nos vamos un
mes de vacaciones y no consumimos energía, pero seguimos pagando el coste fijo
del término de potencia. Perjudicamos al sistema? Cambiamos las luces de casa
por unos de bajo coste y consumimos menos energía. Perjudicamos al sistema?
Verdad que no? Pues que no nos tomen el pelo. El autoconsumo es también una
herramienta potente de ahorro energético.

Aunque asumiendo que muy probablemente acabarán aprobando este
“Peaje al autoconsumo” durante las próximas semanas, el ahorro con
autoconsumo continuará siendo una opción interesante. Actualmente, los
consumidores que disponen de una instalación de autoconsumo tienen, de
media, un ahorro respecto al precio de la red superior al 50%. las
proyecciones que hemos hecho de acuerdo con los peajes que se prevén en
el borrador del nuevo Real Decreto apuntan que este ahorro se reducirá
al 25% o 30%. Si actualmente las instalaciones para el autoconsumo tienen
un retorno medio de la inversión de 5 a 7 años, con el peaje en el retorno
pasará a ser de 8 a 12 años (en función de la tarifa contratada y de
las dimensiones de la instalación solar).

Viendo las reacciones de rechazo que el borrador de Real Decreto
de autoconsumo está generando, y que estamos en un contexto europeo, muy
probablemente este ‘peaje de apoyo acabe teniendo los días
contados, ya sea para que entre un nuevo gobierno (el PSOE ya ha dicho que lo
derogaría), ya sea para que suceda lo mismo que ha pasado con el
céntimo sanitario de la gasolina, que la han anulado desde Europa.